Si tienes dolor persistente, sensibilidad que no desaparece o molestias al morder, lo primero es averiguar qué ocurre. Cuando el interior de un diente está inflamado o infectado, la endodoncia —también conocida como tratamiento de conductos— puede ayudar a tratar el problema y conservar el diente natural cuando sea posible.

Antes de comenzar, evaluamos tu caso y te explicamos los pasos del tratamiento. Durante la endodoncia se retira el tejido afectado del interior del diente, se limpian los conductos y se sellan. El procedimiento se realiza con anestesia local y, según las condiciones de cada pieza, puede requerir más de una cita. Después podría ser necesaria una restauración para proteger el diente.

Sabemos que escuchar «tratamiento de conductos» puede generar inquietud. Por eso nos tomamos el tiempo para responder tus preguntas, explicarte qué puedes esperar y orientarte sobre los cuidados posteriores. También te indicaremos si hace falta una cita de seguimiento para revisar tu evolución.

Endodoncia
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